Modelo científico y ecológico DREVO
Desde la restauración de elementos individuales hasta la restauración de un sistema vivo.
El modelo ecológico DREVO se basa en la idea de que la sostenibilidad de una zona no está determinada por objetos individuales —árboles, masas de agua o suelo— sino por el sistema de relaciones entre ellos.
El suelo no puede existir sin microorganismos. Los microorganismos dependen de la materia orgánica. La materia orgánica es producida por las plantas. Las plantas dependen del agua, la estructura del suelo, los hongos, los polinizadores y los animales. Los animales, a su vez, contribuyen a la dispersión de semillas, regulan la población de organismos y participan en el ciclo de nutrientes.
Por lo tanto, el objeto de la restauración no es un componente aislado de la naturaleza, sino el ecosistema en su conjunto.
El principio básico del modelo DREVO:
Lo que hay que restaurar no son los elementos de la naturaleza, sino las conexiones entre ellos.
1. El ecosistema como un organismo único.
Todo territorio se considera un sistema vivo de múltiples niveles, compuesto por componentes interconectados.
Base geológica
La base de cualquier ecosistema es la formación geológica y el relieve.
Ellos definen:
composición mineral;
permeabilidad al agua;
formación del suelo;
dirección de la escorrentía superficial;
desarrollo de los sistemas radiculares;
tipo de vegetación futura.
La base geológica cambia lentamente, por lo que los errores en su destrucción son los más difíciles de corregir.
Agua
El agua es el principal factor limitante en la mayoría de los ecosistemas.
Realiza varias funciones simultáneamente:
transporte de sustancias;
regulación de la temperatura;
desarrollo de la vida del suelo;
nutrición vegetal;
formación de microclima;
apoyo a la biodiversidad.
El objetivo principal del proyecto es aumentar el tiempo que el agua permanece en la zona.
No es el riego máximo.
No es la tarifa máxima.
Es decir, el tiempo que el agua permanece dentro del ecosistema.
Suelo
El suelo se considera un organismo vivo.
Incluye:
parte mineral;
materia orgánica;
bacterias;
hongos;
protozoos;
nematodo;
lombrices de tierra;
insectos;
sistemas radiculares.
Es la interacción de estos componentes lo que crea la fertilidad.
Plantas
Las plantas desempeñan muchas funciones simultáneamente.
Ellos:
crear materia orgánica;
sostener el suelo;
regular la evaporación;
formar un microclima;
alimentar animales;
unir carbono;
proporcionar hábitats;
participan en el ciclo del agua.
Por lo tanto, cada planta se evalúa no solo por su rendimiento, sino también por su función ecológica.
Animales
Los animales son considerados una parte esencial del ecosistema.
Ellos:
esparcir semillas;
polinizar plantas;
regular el número de insectos;
acelerar el ciclo orgánico;
crear microambientes;
participar en la selección natural.
Sin animales, no se puede formar un ecosistema forestal completo.
Humano
En el modelo científico DREVO, los seres humanos también son considerados como elementos de un ecosistema.
Su tarea no es reemplazar los procesos naturales, sino:
restauración de conexiones rotas;
aceleración de los procesos naturales;
observación;
escucha;
prevenir la degradación;
gestión a largo plazo.
2. Seis procesos fundamentales
Todo ecosistema sostenible se desarrolla a través de varios procesos continuos.
Ciclo del agua
Define:
entrada de precipitaciones;
infiltración;
acumulación de humedad;
evaporación;
transpiración de las plantas;
recarga de aguas subterráneas.
Formación del suelo
Incluye:
meteorización de la roca;
actividad de los microorganismos;
formación de humus;
acumulación de materia orgánica;
desarrollo de la estructura;
aumento de la porosidad.
Productividad biológica
Define la educación:
hojas;
madera;
raíces;
frutas;
semillas;
hongos;
biomasa.
La circulación de sustancias
Todos los elementos del sistema pasan repetidamente a través de:
suelo → planta → animal → microorganismos → suelo.
Se debe devolver al sistema la máxima cantidad posible de materia orgánica.
Sucesión
El ecosistema se desarrolla gradualmente.
Las plantas pioneras son reemplazadas por arbustos.
Los arbustos crean las condiciones para que crezcan los árboles.
El bosque joven se convierte en bosque maduro.
Un bosque maduro crea un jardín forestal.
Evolución de la biodiversidad
A medida que avanza la recuperación, aumentan los siguientes parámetros:
número de especies;
diversidad genética;
número de nichos ecológicos;
estabilidad del sistema.
3. Cinco niveles de organización
Nivel 1. Planta individual
Estudió:
origen;
salud;
productividad;
función ecológica.
Nivel 2. Gremio de plantas
Varias especies trabajan juntas.
Por ejemplo:
árbol
↓
arbusto
↓
cubierta vegetal
↓
hongos
↓
polinizadores.
Nivel 3. Ecosistema
Se presentan las siguientes situaciones:
ciclo del agua;
microclima;
metabolismo;
cadena alimentaria.
Nivel 4. Paisaje
Relacionado:
bosques;
campos;
pantanos;
embalses;
barrancos;
estepa boscosa.
Es a este nivel donde la resiliencia natural comienza a funcionar.
Nivel 5. Región
Se fusionarán los siguientes elementos:
clima;
migración animal;
cuencas fluviales;
flujos genéticos;
actividad económica.
4. El principio de la pirámide ecológica
En el modelo DREVO, todos los procesos se construyen de abajo hacia arriba.
Geología.
Agua.
Suelo.
Microorganismos.
Hongos.
Hierbas.
Arbustos.
Árboles jóvenes.
Bosque maduro.
Lesoto.
Humano.
Es imposible restaurar eficazmente los niveles superiores destruyendo los inferiores.
5. La ley del apoyo mutuo
Cada componente debe realizar varias funciones.
Por ejemplo, un árbol al mismo tiempo:
crea una sombra;
retiene agua;
fortalece el suelo;
alimenta a los animales;
une el carbono;
produce semillas;
forma madera;
apoya a los hongos.
Cuantas más funciones realice un elemento, más estable será todo el sistema.
6. El principio de redundancia ecológica
En la naturaleza, las funciones importantes nunca son realizadas por una sola especie.
Decenas de plantas pueden fijar nitrógeno.
La polinización la llevan a cabo cientos de insectos.
La materia orgánica es procesada por miles de microorganismos.
Por lo tanto, el proyecto evita la dependencia:
de una sola variedad;
un árbol;
una fuente de agua;
un tipo de producto.
La redundancia no es ineficiencia, sino un mecanismo de resiliencia.
7. Autorregulación
A medida que un ecosistema se desarrolla, disminuye la necesidad de intervención externa.
La necesidad disminuye gradualmente:
en riego;
aplicación de fertilizantes;
control de malezas;
uso de plaguicidas;
labranza constante.
El propio ecosistema y sus conexiones internas comienzan a hacer el trabajo.
8. Gemelo digital del ecosistema
Cada territorio se considera un modelo digital.
Incluye:
geológico;
alivio;
agua;
suelos;
plantas;
animales;
microclima;
historial de cambios;
resultados del seguimiento.
Un gemelo digital nos permite comprender mejor los procesos en curso y predecir las consecuencias de las decisiones, en lugar de sustituir la naturaleza por un modelo informático.
9. Medición de la sostenibilidad
El principal indicador no es la cosecha de una sola temporada.
Mesurado:
contenido de materia orgánica;
profundidad del horizonte del suelo;
retención de agua;
regeneración natural;
número de generaciones de árboles;
biodiversidad;
número de polinizadores;
estado de la red de hongos;
resistencia a la sequía;
resistencia a las enfermedades;
productividad sin interferencias externas.
10. Principios científicos del modelo DREVO
El modelo científico y ecológico del proyecto se basa en diez principios fundamentales:
El ecosistema es más importante que los objetos individuales.
El agua determina la estabilidad de un territorio.
El suelo es un sistema vivo.
La biodiversidad es el principal mecanismo de sostenibilidad.
La sucesión es más eficaz que la aceleración artificial.
Los árboles longevos que dan forma a la naturaleza constituyen la base del futuro.
La producción debe potenciar los procesos naturales.
Cada decisión se evalúa considerando un horizonte multigeneracional.
El monitoreo y la recopilación de datos forman parte de la gestión de los ecosistemas.
El principal resultado del proyecto no es la cantidad de árboles plantados, sino la capacidad del territorio para sustentar la vida de forma independiente.
El modelo final de DREVO
El modelo científico-ecológico DREVO concibe un territorio como un sistema vivo autoorganizado en el que la geología, el agua, el suelo, los microorganismos, los hongos, las plantas, los animales y los seres humanos forman una única red de interconexiones.
La restauración comienza con la eliminación de las causas de la degradación, continúa mediante la restauración constante de los procesos naturales y culmina con la creación de un ecosistema natural y económico sostenible capaz de mantener de forma independiente la fertilidad, la biodiversidad, el régimen hídrico y una producción segura.
El principio científico principal de DREVO:
Cuanto más interconectado esté un ecosistema, mayor será su resiliencia. Por lo tanto, la tarea humana no consiste en reemplazar los procesos naturales, sino en ayudarlos a recuperarse y a funcionar en conjunto.